No, pero...
No quiero ser pero soy,
el pájaro negro y triste que ya no canta
sentado en el árbol más chaparro y frágil
que ni el viento direcciona a tu casa.
Soy ese parque de diversiones
sin carrusel, ni algodón de dulce.
Soy la piedra de tu zapato,
tu mariachi afónico,
el cartero que toca dos veces
sin respuesta ni remitente.
Soy vacío,
soy oscuridad en la luz
soy vida de panteón
soy olvido.
Al final soy
quien quiere tirar la toalla,
quien sufre y se llena de vacíos,
quien no quiere ser tu vida,
sólo tu felicidad y auxilio.
